Recuerda usted el caso de una mujer cuyo esposo tras violarla y maltratarla fue castrado. Así es, la famosa ecuatoriana Lorena Bobbitt que después de usar un simple utensilio domestico para cortar el pene de su esposo abusador, tomo el coche y condujo hasta llegar a un llano y arrojar el miembro; posteriormente aviso a la policía que fue en busca de este.
Me parece cagadisimo esa imagen de un montón de gente, buscando un pene entre la maleza y que de repente alguien gritara Found it! o There it is!
¡Jaja que agradable! Mmm me pregunto si tenia circuncisión.
Después de una cirugía de 9 horas el hombre recupero su "capacidad reproductiva" y la pareja fue a juicio, ambos salieron en libertad, aunque fueron declarados culpables y se divorciaron. El hombre (John) tiene algunas películas porno y Lorena se ha comprometido con causas que apoyan a las mujeres maltratadas.
Este es pues un caso verídico donde a uno por machito, que lo castran. Creo que muchas personas hemos tenido esa fantasía, de cortar por x, y, z el pene. Ese miembro que supone un estigma de poder. Seguramente Freud lo interpretaría como una envidia al pene (Pdddd) o miedo a su significado, ya más lacaniano. Hemos localizando en el pene la fuente de la fuerza masculina, lo cual provoca que se le asigne un lugar privilegiado socialmente. Entonces, se podria pensar que la mujer al cortar el pene, ya sea real o simbólicamente, se haría poseedora del objeto de deseo por excelencia: el falo.
Si cambiamos el tono sentencioso de "envidia al pene" y logramos reivindicar la posición de ambos sexos, donde aparentemente por perderlo uno y tomarlo otro, no se pierde ni se corta el pene, sino los significados que a un objeto se le impone. Descubrimos entonces, la verdadera fuerza de la mancuerna (masculino-femenino) y lo frágil de nuestra constitución humana.
Bueno ya con eso, ahora procederé hablar de los no castrados (o por lo menos eso dicen) son personas que en general no ven un limite claro y si lo ven, les vale. Sus recursos son siempre mejores, ellos son los chingones y nada ni nadie puede objetarlo. Ellos sí, significan a todo su ser como lo verdadero y aunque la falla existe, se vela.
El ex presidente Carlos Salinas de Gortari, es un excelente ejemplo, el es una persona que ha logrado colocarse crucialmente en la política mexícana, donde bien puede y sigue controlando muchas decisiones que afectan al país.
¿Qué demonios piensa alguien que tiene tanto poder? ¿Cómo carajos logra sentir que lo que hace es bueno? porque estoy segura que siente que hace cosas buenas por la gente e incluso que lo necesitan.
Ese cabrón no quiso, ni quiere aceptar su castración. Pero lo más cabrón aun, es el séquito de personas que acuden y seguirán acudiendo para mantener su status, el papel que todos nosotros, como espectadores de personajes tan bajos, nos dejamos seducir de nuevo por ese velo que colocan (y colocamos) en su persona, no solo su poder fáctico sino el lugar que ocupa en el imaginario. Esto es la verdadera genesis del poder, que hace que siga ocupando el lugar que ocupa.
Si lo juzgamos como traidor a la patria se moverían muchas cosas. Bueno, se vale soñar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario